EPISTAXIS Y CUERPOS EXTRAÑOS

última revisión 15/07/2021

Generalidades

Cualquier proceso hemorrágico cuyo punto de origen se encuentra en las fosas nasales. La sangre fluye por las narinas o por la rinofaringe. Etimológicamente, significa «fluir gota a gota». Es la urgencia más frecuente en ORL y la que con mayor frecuencia requiere hospitalización urgente (30/10.000 habitantes/año). La Epistaxis presenta variaciones estacionales. La mayor frecuencia se observa en invierno y primavera. Las de localización anterior son más frecuentes en niños y jóvenes, y representan el 90-95% de todos los casos, y la mayoría de los episodios son autolimitados, mientras que las epistaxis posteriores (5-10%) son más frecuentes en hombres ancianos con factores de riesgo cardiovasculares (HTA, diabetes mellitus, etc.).

  • Epistaxis anterior (región de Kiesselbach). La hemorragia proviene de la zona anterior del tabique nasal. Aquí la mucosa es muy fina, con escaso pericondrio y gran entramado arterial.
  • Epistaxis posterior. Generalmente, la hemorragia proviene de la pared externa, por detrás del cornete inferior, en territorio vascular de la arteria palatina ascendente y esfenopalatina.
  • Epistaxis del resto de las fosas nasales. Cornetes, meatos, resto del tabique o el techo (arterias etmoidales, oftálmica, carótida interna).
  • Hay hemorragias que aparecen en la fosa y que no tienen su origen en las fosas nasales. Tienen su origen en la rinofaringe pero, en sentido amplio, también se denominan epistaxis.

Existe una serie de factores etiológicos, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Locales. Sequedad y traumatismos nasales accidentales y quirúrgicos, perforaciones septales, rinosinusitis infecciosas y alérgicas, tumores nasosinusales y de cavum (benignos [angiofibroma nasofaríngeo juvenil], y malignos).
  • Generales. Arteriosclerosis e HTA, PTI (90%casos de etiología sistémica) las alteraciones de la coagulación (toma de anticoagulantes, déficit de factor de Von Willebrand, hemofilia, tumores hematológicos) o alteraciones hormonales (embarazo, pubertad, menstruación).
  • Enfermedad de Rendu-Osler. Enfermedad hereditaria con múltiples telangiectasias en mucosas de fosas nasales, vía aerodigestiva superior y piel.

Actitud ante una epistaxis

Diagnóstico. Se basa en una adecuada anamnesis (cuantía de la hemorragia y factores etiológicos asociados). Requiere el control de presión arterial y frecuencia cardíaca, así como la localización del punto sangrante mediante rinoscopia anterior, endoscopia nasal y exploración de la orofaringe

En todo paciente normotenso con Epistaxis, iniciar con presión nasal directa + vasoconstrictor local. De no ceder, aplicar cauterización química o eléctrica y, solo en caso de fracaso de las medidas anteriores, considerar taponamiento nasal.

  • Tratamiento. Según la gravedad, es preciso seguir una escala ascendente:
    • Cauterización con nitrato de plata o eléctrica, bajo visión con control preciso del vaso sangrante por rinoscopia en las epistaxis anteriores o endoscopia en las posteriores.
    • Taponamiento anterior, durante 48-72 horas (si se mantiene más tiempo, se debe añadir antibiótico oral para evitar sinusitis) con:
  • › Material hemostático reabsorbible (surgicel, gelfoam).
  • › Gasa de borde.
  • › Esponjas deshidratadas.
    • Taponamiento posterior y sondas con balón: requiere ingreso hospitalario y tratamiento con antibiótico.
    • Cirugía: cauterización de arteria esfenopalatina o arteria etmoidal anterior.
    • Embolización (maxilar interna, carótida externa).

Cuerpos extraños intranasales

Se sospechará la presencia de cuerpos extraños intranasales ante una rinorrea unilateral purulenta y fétida con obstrucción en un niño. Si esta clínica aparece en un adulto, habría que sospechar primero la existencia de un carcinoma nasosinusal. El cuerpo extraño se ve mediante rinoscopia anterior o por medio de fibroscopia nasal, y a veces en la radiografía (si se calcifican y forman rinolitos o si son metálicos). Se extraen arrastrándolos hacia afuera con el instrumental adecuado (gancho abotonado, no utilizar pinzas).

Bibliografía
Guía de Práctica Clínica, Diagnóstico y Tratamiento de Epistaxis, México: Instituto Mexicano del Seguro Social; 2009.

Suárez Nieto C, Gil-Carcedo García LM, Marco Algarra J, et al. Tratado de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, 2.ª ed. Editorial Médica Panamericana, 2009

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